Czym jest norma EN 1335 i do jakich mebli się odnosi?

¿En qué consiste la norma EN 1335 y a qué muebles se aplica?

La oficina moderna es un lugar donde pasamos gran parte del día. Ya no es solo un espacio de trabajo, sino también un entorno que influye enormemente en nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra productividad. Por eso es tan importante elegir la silla de oficina adecuada. Con demasiada frecuencia ignoramos el hecho de que una silla mal elegida puede provocar graves problemas de salud, como dolores de espalda, cuello o muñecas. Una silla de oficina adecuada es una inversión en comodidad y salud que se traduce en una mayor concentración y una mayor productividad.

Ante la gran cantidad de productos disponibles, las certificaciones y las normas se convierten en una guía que ayuda a tomar una decisión informada. Una de las más importantes, aunque a menudo subestimada, es norma EN 1335. En este artículo explicaremos en qué consiste esta norma y a qué sillas de oficina se aplica. Te mostraremos por qué es tan importante y qué significa para ti como usuario. Es hora de analizar más de cerca las normas que velan por tu comodidad y seguridad en el trabajo.

¿Qué es la norma EN 1335 y por qué es tan importante?

Norma EN 1335 Es un elemento clave, aunque a menudo invisible, de cualquier silla de oficina profesional. En esencia, es Se trata de una norma europea que establece requisitos técnicos y funcionales precisos para las sillas giratorias destinadas a un uso prolongado en oficinas.. Su objetivo principal es garantizar que estos muebles no solo sean duraderos y seguros, sino, sobre todo, ergonómicos.

La idea principal en la que se basa la norma EN 1335 es sencilla: sillas de oficina deben favorecer una postura corporal natural y minimizar el riesgo de lesiones y molestias derivadas de permanecer sentado durante mucho tiempo. En lugar de ser un simple asiento, una silla de oficina certificada se convierte en una herramienta de trabajo que vela activamente por la salud del usuario. Por lo tanto, la norma garantiza que el producto en cuestión cumple unos rigurosos criterios de calidad y ha sido sometido a pruebas en relación con una serie de parámetros. Es la seguridad de que estás tomando una decisión informada que te reportará beneficios durante años.

¿Qué diferencias hay entre las partes de las normas EN 1335-1, EN 1335-2 y EN 1335-3?

La norma EN 1335 no es un documento único e integral, sino que se compone de tres partes independientes, cada una de las cuales se centra en un aspecto distinto de la silla de oficina. Su interrelación garantiza un enfoque integral en cuanto a calidad y funcionalidad.

EN 1335-1 - dimensiones

La primera parte de la norma se refiere a los parámetros clave que influyen directamente en la ergonomía. En ella se especifican las dimensiones exactas de una silla de oficina, como la altura del asiento (420-530 mm), la profundidad (400-480 mm), así como las dimensiones y los ajustes del respaldo y los reposabrazos. Además, clasifica las sillas en distintas categorías, lo que permite a los fabricantes diseñar modelos óptimos para diferentes grupos de usuarios, en función de su estatura y complexión. El cumplimiento de esta parte de la norma significa que la silla de oficina tiene las proporciones adecuadas, lo que permite un apoyo correcto del cuerpo.

schemat wymiarów krzesła biurowego według normy EN 1335

EN 1335-2: requisitos técnicos

Esta parte de la norma se centra en la seguridad y la durabilidad. Aquí es donde encontramos información sobre la resistencia al desgaste y a las cargas a las que se ven sometidas las sillas de oficina durante su uso diario. La norma establece, entre otras cosas, la resistencia de la base, la estabilidad del asiento (para evitar que se vuelque) y la durabilidad de las ruedas. El cumplimiento de la norma EN 1335-2 garantiza que el producto es sólido y no fallará ni siquiera tras un uso intensivo durante muchos años.

EN 1335-3: métodos de ensayo

La última parte de la norma constituye una especie de guía para laboratorios y fabricantes. En ella se describen los métodos de ensayo detallados que deben llevarse a cabo para verificar si un producto determinado cumple los requisitos de la parte EN 1335-2. Gracias a estas rigurosas pruebas (por ejemplo, pruebas de resistencia del respaldo o de estabilidad), los fabricantes pueden obtener la certificación correspondiente y garantizar a los clientes la máxima calidad en las sillas de oficina.

¿Cuáles son los requisitos técnicos de las sillas de oficina según la norma EN 1335?

La norma EN 1335 no es solo un conjunto de dimensiones, sino, sobre todo, una serie de requisitos técnicos rigurosos para las sillas de oficina que garantizan su seguridad y durabilidad. La resistencia a las cargas y al uso intensivo son características clave que distinguen a los productos certificados.

Para que una silla de oficina cumpla los requisitos de la norma EN 1335, debe someterse a una serie de ensayos específicos que verifican sus parámetros clave:

  • Resistencia de la base y de los mecanismosandnbsp;- Se comprueba la resistencia a las cargas dinámicas (por ejemplo, los impactos) para garantizar que la base de la silla, los mecanismos de regulación y el pistón de gas sean capaces de soportar un uso intensivo durante muchos años.
  • Estabilidadandnbsp;- La silla de oficina se somete a pruebas para evaluar el riesgo de vuelco, tanto hacia delante como hacia atrás y hacia los lados, con el fin de garantizar su uso seguro.
  • Durabilidad de las ruedasandnbsp;- Las ruedas de las sillas de oficina y sus fijaciones se someten a pruebas de resistencia a la abrasión y a ciclos de rotación (pruebas de desplazamiento) para garantizar que no sufran daños incluso tras un uso intensivo.
  • Resistencia del respaldo y los reposabrazosandnbsp;- Estos elementos se someten a pruebas de resistencia a la flexión y a las cargas, lo que evita que se rompan.

Todos estos requisitos técnicos tienen un único objetivo: garantizar que el producto no solo sea funcional, sino, sobre todo, seguro. El cumplimiento de estos criterios demuestra que el fabricante concede importancia a la calidad y la durabilidad, lo que, en definitiva, protege la inversión del cliente y le garantiza un trabajo tranquilo y cómodo.

¿Qué ventajas ergonómicas ofrece al usuario una silla que cumple con la norma EN 1335?

El cumplimiento de la norma EN 1335 es mucho más que unos meros parámetros técnicos. Se trata, ante todo, de una serie de beneficios cuantificables que influyen directamente en la salud y el confort del trabajador. La garantía de ergonomía es el aspecto más importante que distingue a una silla de oficina profesional de un simple mueble decorativo.

Esta silla de oficina certificada está diseñada para apoyar la curvatura natural de la columna vertebral y fomentar una postura dinámica al sentarse. Gracias a sus ajustes precisos, el usuario puede adaptar la altura del asiento, así como la posición del respaldo y los reposabrazos, lo que permite mantener una postura correcta. Esto disminuye la tensión muscular y reduce el riesgo de dolencias que son tan habituales entre las personas que pasan muchas horas sentadas. Son precisamente estas ventajas ergonómicas las que hacen que el trabajo resulte más cómodo y que el cansancio aparezca mucho más tarde. Invertir en sillas de oficina que cumplan con la normativa es invertir en rendimiento y bienestar durante años.

¿Existen normas alternativas a la EN 1335 para las sillas de oficina?

La norma EN 1335 es fundamental en Europa, pero en el mercado mundial también existen otras normas reconocidas. Conviene conocerlas, ya que muchos fabricantes de muebles, especialmente los que operan a nivel internacional, se esfuerzan por cumplir varias normas a la vez, lo que no hace sino confirmar la calidad de sus productos.

Una de las normas alternativas más conocidas es la ANSI/BIFMA X5.1-2017 (R2022). Se trata de una norma estadounidense, elaborada por la Asociación de Fabricantes de Mobiliario Empresarial e Institucional (Business and Institutional Furniture Manufacturers Association). Al igual que la norma EN 1335, la norma ANSI/BIFMA se centra en la seguridad, la durabilidad y la estabilidad de las sillas de oficina. Establece una serie de ensayos destinados a verificar la resistencia de elementos como las ruedas, la base o los mecanismos de regulación. Esto demuestra que el mercado del mobiliario de oficina está normalizado en todo el mundo y que las certificaciones, independientemente de su origen, son una garantía de calidad. Cabe recordar que tanto la norma EN 1335 como la ANSI/BIFMA confirman que las sillas de oficina en cuestión se han diseñado y fabricado pensando en el usuario y en su seguridad.

Una inversión en comodidad: ¿por qué conviene elegir muebles con la certificación EN 1335?

Elegir la silla de oficina ideal es una decisión que influye en tu salud y en tu rendimiento cada día de trabajo. La norma EN 1335 no es solo un conjunto de requisitos técnicos, sino, sobre todo, una garantía de que el producto en cuestión se ha diseñado teniendo en cuenta la ergonomía, la seguridad y la durabilidad. Conocer la división de la norma en las partes EN 1335-1, EN 1335-2 y EN 1335-3 permite comprender que cada aspecto de la silla de oficina, desde sus dimensiones hasta su resistencia, ha sido cuidadosamente estudiado y probado.

Al elegir sillas de oficina de un fabricante que somete sus productos a rigurosas pruebas y certificaciones, estás invirtiendo en tu comodidad. Se trata de una elección consciente que se traduce en un menor riesgo de sufrir dolores, una mayor concentración y una mayor productividad. Si buscas muebles que velen por tu comodidad y tu salud, echa un vistazo a nuestra oferta sillas de oficina con certificación EN 1335. Recuerda que en el trabajo no solo importa lo que haces, sino también cómo lo haces.